martes, 18 de septiembre de 2012

La señorita


Quítate los lentes,
para que pueda ver tus ojos...
No digas nada, tu sombra se marchó.
El sol está encima de los dos como uniéndonos,
su luz...

Tus ojos de nebulosa,
medusa loca,
yo de piedra gris
me convertí,
por tí,
pulí mi alma con abismos preciosos.

Desde el fondo del océano
de sentimientos sin control,
calmado entre las corrientes,
mi ser, con el peso de un sol

Pienso en tí,
y tú dictando juicios,
aureola tornasol...

Me acuerdo de tus besos...
tus ojos, mírame, soy yo...
Sé que sigues sola,
piensas en mí, porque fui yo
quien amó, deliciosa,
tu adorada cicatriz,
vuelve aquí
déjame ser tu loco y envolverte en pétalos
para buscarte a tí y desnudarte con caricias...
esos colores,
esos colores...
que nuestro cuerpo dibujó, fueron notas
que nacieron de nuestro amor,
música...


Fue todo desde antes de nacer,
para siempre inmortal.


Fuíste tú,
fui yo.

El niño murió.



No hay comentarios:

Publicar un comentario